Yoga: Halasana o postura del arado

Yoga: Halasana o postura del arado

YOGA: HALASANA O POSTURA DEL ARADO

El Halasana o postura del arado nos reporta una serie de beneficios, como son

  • Estimular la glándula tiroides
  • Estimular los órganos abdominales
  • Calmar el cerebro
  • Reducir el estrés
  • Estirar los hombros y la columna vertebral
  • Fortalecer los brazos
  • Mejorar el equilibrio

Para realizar la postura:

Debemos estirarnos en el suelo, separar un poco los brazos del tronco y apoyarlos firmemente en el suelo, y finalmente subir las piernas a 90º y llevarlas por encima del pecho y la cara. Estiramos bien las piernas sobre la cabeza, y apoyamos bien los dedos de los pies en el suelo. Debemos mantener las piernas rectas. Los brazos deben permanecer en el suelo con las palmas de las manos hacia abajo. Nuestros apoyos deben ser los brazos, los hombros y los dedos de los pies, es importante que coloquemos el peso del cuerpo en los lugares correctos para evitar posibles lesiones. Debemos aguantar en esta postura entre 30 y 60 segundos, mientras respiramos con normalidad.

Para salir de la postura llevamos de vuelta al suelo las piernas de forma suave mientras espiramos.

Como ya os comentamos el Halasana o postura del arado, se suele practicar después del Sarvangasana. Como recordaréis en el Sarvangasana estamos tumbados en el suelo con las piernas y el tronco en alto; entonces solamente deberemos ir bajando las piernas estiradas por encima de nuestro pecho y cabeza.

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