Suplementación nutricional

Suplementación nutricional

El tema de los suplementos dietéticos cada día está más en auge, pero al mismo tiempo tiene muchos detractores, puesto que lo ven como algo antinatural;  tienen la creencia de estar ingiriendo sustancias que a la larga les pueden hacer más mal que bien o  simplemente creen que es algo innecesario.

En este artículo no sólo hablaremos de la controversia que genera este tema, sino de ¿Qué son los suplementos? ¿Qué beneficios aporta? ¿Qué piensan los expertos sobre su consumo?… Y así vosotros podáis sacar vuestras propias conclusiones

¿Qué son los suplementos?

Los suplementos son sustancias utilizadas para complementar una buena alimentación. Suelen consistir en un concentrado de nutrientes; éstos pueden ser vitaminas, minerales, aminoácidos, enzimas, ácidos grasos y extractos; y se presentan en forma de píldoras, cápsulas, polvos, geles, isotónicos… fabricados de la extracción de sustancias bioactivas presentes en los alimentos.

¿Qué opinan los expertos?

Entre los profesionales de la salud ya existe un reconocimiento de que la alimentación que llevamos hoy día es deficitaria. El estilo de vida actual hace que la cantidad y proporción de los nutrientes que ingerimos esté alterada. Existe una deficiencia en el consumo de vitaminas, minerales, proteínas y omega 3, mientras que a su vez hay un exceso en el consumo de carbohidratos y azúcares refinados.

El hecho de pensar que obtendremos todos los nutrientes necesarios sólo a través de la dieta, ya casi es un sueño. Este hecho ya quedó demostrado en un estudio realizado por el departamento de agricultura de los EEUU. En dicho estudio participaron 21.500 personas (ninguna de ellas tomaba suplementos nutricionales) y el resultado fue, que ninguna de estas personas obtenía el 100% del mínimo requerido en diez de los nutrientes esenciales.

¿A qué se debe este desajuste?

Este desajuste y déficit nutricional se debe a diferentes factores, entre los que destacan:

  • La dieta actual de la población es pobre en frutas y verduras. La cantidad que se consume de éstas, está muy por debajo de los requerimientos nutricionales.
  • Además del bajo consumo de frutas y verduras, éstas proceden de cultivos intensivos en suelos pobres en micronutrientes, y de cosechas bañadas en fertilizantes y pesticidas, provocando así, que las frutas y verduras cada vez sean más pobres en nutrientes.
  • El bajo consumo de pescado, y además, el que consumimos es de baja calidad y muy contaminado.
  • El estrés psicosocial, provoca una serie de cambios fisiológicos en nuestro organismo, como el aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial, la inhibición del sistema digestivo y la alteración del sistema inmunitario, que a su vez, provoca un aumento en la necesidad de micronutrientes.

Tipos de suplementos nutricionales

Además de los suplemento destinados a cubrir el requerimiento mínimo de micronutrientes, como pueden ser las vitaminas y los minerales (que pueden ayudar a asegurar que se  obtengan las sustancias vitales suficientes que el cuerpo necesita para funcionar o que pueden ayudar a reducir el riesgo de enfermedades), encontramos también los suplementos deportivos.. Los cuales no sólo deben asegurar un desarrollo y un mantenimiento óptimo del organismo, sino que además deben cubrir el gasto derivado del esfuerzo extra; puesto que la nutrición y el periodo regenerativo, son tan importantes como el propio entrenamiento. La ingesta responsable de suplementos es de gran ayuda para mejorar el rendimiento y la composición corporal, favorecer la recuperación, proteger las articulaciones o recuperar nutrientes perdidos durante el ejercicio intenso. Realmente estos suplementos deportivos son idóneos para lograr esos objetivos, y se han convertido en algo cotidiano y frecuente para el deportista.

Un ejemplo claro sería la proteína en polvo; una proteína que se extrae de la leche, se procesa y se aísla, retirándole la lactosa y la grasa. Ésta contiene todos los aminoácidos esenciales (aquellos que tu cuerpo no puede producir y los debe obtener de la comida),  y la calidad de su absorción es más eficiente.

Muchas personas creen que este proceso por el que pasa la leche para extraer la proteína, es un proceso químico muy industrializado y perjudicial para la salud. Pero al mismo tiempo estas personas están tomando comidas ya preparadas, bollería industrial cargada de grasas trans, harinas refinadas y azúcar, zumos de fruta que llevan más agua y azúcar que jugo de la propia fruta o leches enriquecidas en calcio y omega 3… el hecho de que crean que éstos últimos alimentos sean menos procesados que los suplementos nutricionales, es el simple hecho, de que son alimentos más comunes y fáciles de encontrar, pues los venden en todos los supermercados, y  podemos encontrar publicidad de los mismos en multitud de medios.

Así pues, no debemos tener miedo a consumirlos; de hecho, tanto los nutricionistas deportivos como la medicina deportiva, están de acuerdo en la efectividad y seguridad de los mismos, siempre y cuando estén constituidos exclusivamente por nutrientes provenientes de alimentos naturales. Aunque esto no quita, que sea imprescindible el asesoramiento de un profesional, puesto que algunos pueden ser inocuos e incluso perjudiciales si se administran sin control por personas que no tienen formación ni conocimientos médicos o nutricionales. Por ello, lo mejor es consultar con un especialista y escoger el producto adecuado.

Algunos suplementos pueden ayudar a asegurar que usted obtenga las sustancias vitales suficientes que el cuerpo necesita para funcionar; otros pueden ayudar a reducir el riesgo de enfermedades

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