Alcalinidad ¡Ponte las pilas y alcalinízate!

Alcalinidad ¡Ponte las pilas y alcalinízate!

TIP:ALCALINIDAD ¡PONTE LAS PILAS Y ALCALINÍZATE!

Alcalinidad ¡Ponte las pilas y alcalinízate!Cada vez está más presente la importancia de la alcalinidad en nuestro organismo, y de lo perjudicial que puede llegar a ser para nuestra salud la acidificación; numerosos estudios nos confirman este hecho.

Pero para poder entender bien el concepto de ácido o alcalino, primeramente debemos saber que es y cómo se mide el pH. Las siglas pH significa “potencial hidrógeno”, y nos indica la concentración de iones hidrógeno presentes en determinadas disoluciones. Así que, podemos decir, que el pH es una forma de representar el carácter ácido, neutro o básico de una solución acuosa. En el caso del organismo humano, esta solución acuosa, sería el fluido intracelular (líquido del interior de las células) y el fluído extracelular (líquido que envuelve las células).

La acidez y la alcalinidad se miden en una escala, la cual va de 0 a 14, donde el punto neutro es el 7. El cero es el punto más ácido y el 14 el punto más alcalino.

Nuestra vida y salud dependen de lograr mantener la estabilidad del pH de la sangre en aproximadamente 7,4 (ligeramente alcalino); Si nuestro pH se encuentra por debajo de 7, significa que nuestro organismo empieza a acidificarse. Y los valores entre 5,5 y 5, pueden ser consecuencia de que nuestro organismo se encuentra enfermo.

Para saber cómo afecta el nivel de pH a nuestro organismo, previamente debemos saber ciertos detalles de cómo funciona nuestro cuerpo, sobre todo a nivel celular. Así que… aquí va un resumen…

Se pueden distinguir aproximadamente unos 200 tipos de células en el cuerpo humano; las cuales se pueden agrupar en varios grandes grupos: células del tejido epitelial, células del tejido conectivo, células de la sangre, células del sistema nervioso y células musculares.

Dichas células son organismos vivos que respiran, se nutren, crecen, se multiplican, evolucionan y secretan resíduos (sí sí, habéis leído bien, secretan residuos; las células también eliminan sus excrementos). Y estos residuos de las células son de carácter ácido.

Para que sea fácil de entender propongo un símil… Imaginaros que las células están nadando en una piscina (la piscina sería el líquido extracelular) y para mantenerse con vida, el agua de la piscina debe ser cristalina. Igual que sucede en el resto de piscinas, para que el agua se mantenga limpia, deben existir unos filtros. Este caso los filtros son los riñones, el hígado, los pulmones, el intestino grueso y la piel. Estos órganos no sólo eliminan desperdicios y toxinas, sino que son la forma principal que el cuerpo tiene para eliminar un exceso de elementos ácidos o alcalinos para mantener al cuerpo dentro de los rangos normales de pH.

Ahora es cuando estaréis pensando… vaya tostón me estan soltando… pero tranquilos que ya vamos al grano…

  • El pulmón, el hígado y el riñón son filtros de nuestro organismo, que trabajan 24 horas al día desde que nacemos hasta que morimos.
  • El corazón de una persona estando en reposo (es decir, sin hacer ningún tipo de ejercicio ni esfuerzo) mueve 5 litros de sangre por minuto.

Entonces, de estas dos afirmaciones podemos extraer que, por cada uno de estos filtros pasan 5 litros de sangre cada minuto o lo que es lo mismo, 300 litros cada hora. Y si multiplicamos estos 300 litros a la hora por 24 horas que tiene el día, obtenemos que estos 3 órganos filtran 7.200 litros de sangre al día… el equivalente a un camión de 7 toneladas!!! ¿Sorprendidos?

Estos filtros al estar constantemente trabajando se obstruyen, y por lo tanto dejarán de eliminar los residuos que secretan las células (sus excrementos), que como ya hemos mencionado anteriormente, son de carácter ácido.

Por lo tanto, empezaremos a retener ácidos, lo cual acidifica nuestra sangre. Y recordemos, que el pH debe ser ligeramente alcalino para mantenernos con vida; por lo tanto, el organismo intentará evitar a toda costa que esto suceda y que varíe el pH de nuestra sangre. De esta forma estos residuos se no pasarán al plasma sanguíneo, pero sí se irán acumulando en el cuerpo.

Como los filtros de la piscina ya no son capaces de limpiar todo el agua, ésta empezará a ensuciarse, a acumular desechos ácidos altamente perjudiciales para las células, dejándolas sin comida, sin oxígeno y atacadas químicamente por los ácidos; con lo cual, a las células sólo les quedan dos opciones:

  1. Morir
  2. Defenderse para sobrevivir

Y no hace falta pensar mucho, para saber que no nos interesa que pasen ninguna de las dos cosas…, puesto que ambas opciones nos llevarían a enfermar. Por ejemplo, ¿qué sucede cuándo se mueren células del cerebro? Pues que esto podría desencadenar en alzheimer o parkinson. ¿Qué pasa si se mueren las células de los músculos? Acaba en distrofia muscular ¿Qué pasa si se mueren las células del corazón? Infarto… Y así podríamos seguir todo el día.

La segunda opción que tiene la célula es defenderse, y lo puede hacer de diversas formas:

  • Convertir estos ácidos en una sal; pero para ello necesita calcio, sodio y potasio. Con lo cual, lo robará de los huesos, y nos provocará osteoporosis, reuma…
  • Puede drenar los ácidos por la piel o las mucosas, pero esto ocasionará eccemas, psoriasis, llagas, úlceras…
  • Puede mutar, lo que suele desencadenar en cáncer.

Y aquí llega la parte importante ¿Qué hacer para mantener el cuerpo alcalino y así evitar la acidez?

Para mantener o recuperar la alcalinización deberemos hacer dos cosas:

  1. Recuperar la correcta función de nuestros filtros, hígado, riñón y pulmón
  2. Eliminar las toxinas acumuladas

Y para ello utilizaremos un tratamiento que se fundamenta en cuatro pilares:

  • Dieta alcalinizante, la dieta es el principal factor para mantener el equilibrio del pH
    • Hidroterapia, que consiste en baños en aguas termales
    • Tratamiento natural, a través de la fitoterapia. Tomando infusiones de plantas diuréticas que limpien los riñones (como puede ser el té verde o la cola de caballo),  de plantas hepáticas que limpien el hígado (como puede ser el diente de león, el cardo mariano o la alcachofa), de plantas para limpiar los pulmones (como el tomillo, el gordolobo o el eucaliptus) y de plantas inmunoestimulantes (como la cúrcuma, el ajo o la equinácea).
  • Tratamiento físico, a través de acupuntura, osteopatía, fisioterapia….

Tal y como hemos mencionado, la dieta es el principal factor para poder mantener nuestro organismo en un ambiente alcalino.  Generalmente, si nuestra dieta incluye muchos alimentos ácidos tales como: grandes cantidades de carnes, embutidos, granos, leche pasteurizada, grasas, azúcar, y exceso de proteína en general, el cuerpo tiende a volverse ácido. Mientras que si se consumen muchos alimentos como: frutas, vegetales, hongos y algas, el organismo se alcaliniza.

Así que, la principal recomendación es no abusar de las carnes, las grasas saturadas y el azúcar, y por contra, consumir la mayor cantidad posible de vegetales, sobre todo los de hoja verde. Sería recomendable comer vegetariano como mínimo un día a la semana. Pero ojo! esto no significa eliminar por completo las proteínas animales, puesto que se ha demostrado, que éstas son necesarias para mantener correctamente funciones como la construcción de órganos y tejidos.

A continuación os mostramos una pequeña lista de los alimentos más ácidos y los más alcalinos:

alimentos-acidos-y-alimentos-alcalinos

Así que, podemos decir, que si seguimos los fundamentos de estos cuatro pilares, el agua de la piscina celular estará cristalina, y nuestras células gozarán de una salud de acero, lo cual repercutirá directamente en nuestra salud, y nos evitará enfermar.

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