Mitos y creencias del huevo

Mitos y creencias del huevo

Durante años el huevo ha sido el blanco de multitud de acusaciones de ser el culpable de los niveles elevados de colesterol en sangre. Se creía que el colesterol presente sobretodo en la yema, era el responsable de elevar el mismo en sangre. Pero nada más lejos de la realidad; puesto que el colesterol presente en los alimentos, en este caso, la yema del huevo, y el colesterol en sangre, son totalmente diferentes. En el control de la colesterolemia, no sólo influye el colesterol de los alimentos, sino también otros factores como el aporte de vitaminas y minerales, así como su contenido en ácidos grasos saturados y poliisaturados y la relación entre ambos. En el caso de huevo, esta relación es favorable, es decir, la proporción de grasa saludable es mayor que la grasa perjudicial, y nos aporta muchísimos nutrientes. Por lo tanto, podríamos decir que, los principales culpables del aumento de colesterol sanguíneo son las grasas saturadas que encontramos en los lácteos y las carnes grasas, y las grasas trans presentes en golosinas, bollería y galletas, entre otros.
Además, las grasas del huevo nos aportan colina, un nutriente esencial para el funcionamiento cardiovascular y cerebral. Se ha comprobado que una deficiencia de colina puede ocasionar disfunciones en hígado y riñones, pérdida de memoria, alteración del crecimiento e incluso infertilidad. En mujeres embarazadas el consumo del huevo cobra especial importancia, ya que su contenido de colina ayuda al desarrollo del sistema nervioso en el feto y previene defectos de nacimiento. Con el consumo de un huevo al día queda cubierta la cantidad de colina requerida para el buen funcionamiento del organismo.

Así que, podríamos afirmar que el huevo es uno de los alimentos más saludables que hay. Posee una alta proporción de nutrientes, siendo la proteína el más importante, tanto por cantidad como por su calidad. Las proteínas representan un 12.5% del total comestible del huevo. Además éstas tienen el valor biológico más alto de todos los alimentos, ya que se encuentran todos los aminoácidos esenciales y en la proporción correcta. De hecho, en todos los alimentos se comparan siempre sus proteínas en relación con la del huevo; es considerada la proteína patrón o proteína 10. Remarcar también, que las proteínas del huevo se digieren y absorben muy bien, aunque para que esto sea así, el huevo hay que consumirlo cocinado; esa idea de consumir las claras crudas para así ayudar al músculo a crecer… totalmente falsa! La mitad de las proteínas de la clara no se asimilarán, y además impedirá la absorción de algunas de sus vitaminas.
El huevo es una buena fuente de vitaminas. Encontramos importantes cantidades de vitamina A y E (tienen función antioxidante), y vitamina D (después del hígado de pescado el huevo es el alimento con mayor vitamina D). Cabe destacar que también contiene una buena representación de todas la vitaminas del grupo B.
Y qué decir de los minerales… pues que contiene todos los minerales esenciales para el organismo, aunque destaca por su elevado porcentaje en fósforo, hierro y sodio. También contiene una cantidad representativa de selenio, del cual se ha descubierto que tiene una capacidad anticancerígena muy elevada.

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