Mito: Hago deporte, puedo comer lo que quiera

Mito: Hago deporte, puedo comer lo que quiera

MITO:HAGO DEPORTE, PUEDO COMER LO QUE QUIERA

Hago deporte, puedo comer lo que quiera. Analicemos esta afirmación…

A menudo sobreestimamos las calorías que  quemamos cuando realizamos ejercicio dándonos un gran homenaje al salir del gimnasio. Que hagamos deporte no quiere decir que tengamos carta blanca a la hora de comer. Hacer ejercicio no te exime de llevar a cabo una buena alimentación.  Es más, cuando decides tener una vida activa es por qué quieres cuidarte y no solo estéticamente sino que quieres mejorar tu salud. ¡Pues ojo! Porqué somos lo que comemos, así que si realmente quieres cuidarte no dejes de lado el llevar una alimentación adecuada. Con esto no queremos decir que no podamos comer de forma caprichosa de vez en cuando ni mucho menos, pero no de forma habitual.

Cuando realizamos ejercicio, quemamos más calorías y aceleramos el metabolismo para seguir consumiendo más. Ahora bien, una cosa son la cantidad de calorías y la otra la calidad. Principalmente hay que tener en cuenta dos cosas:

  • Si quieres perder grasa debe existir un déficit calórico, por lo que debemos quemar más calorías de las que consumimos. Generalmente, hacemos los cálculos mentales  a nuestra manera y creemos que por el simple hecho de entrar al gym y movernos un poco ya nos podemos permitir ingerir grandes cantidades de comida. De forma general se sobreestima las calorías quemadas y acabamos comiendo mucho más de lo que perdemos por pensar que al hacer deporte lo vamos a quemar todo. Hay diferentes niveles de entreno. Un atleta de competición deberá aumentar de manera considerable las cantidades de comida, pero porque su consumo energético es brutal. Tenemos que vigilar las cantidad de lo que comemos porque aunque sean calorías de calidad, un exceso de proteínas o carbohidratos puede provocar desequilibrios en el organismo.

 

  • La calidad de las calorías es importante, aunque hagas deporte y consumas muchas calorías, debes tener en cuenta la calidad de las que consumes porque te afecta igual. A la larga si tu alimentación se basa en grasas trans y es pobre en frutas, verduras y ácidos grasas esenciales, a larga tendrás colesterol y podrás desencadenar enfermedades cardíacas. También disminuirá tu rendimiento ya que no estarás fomentando un buen estado muscular.

Así que como siempre decimos todo es bueno en su justa medida.

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