La meditación y sus beneficios

La meditación y sus beneficios

TIP: LA MEDITACIÓN Y SUS BENEFICIOS

La meditación y sus beneficios: Nuestro cerebro participa en todo cuanto hacemos, lo que pensamos, como reaccionamos en cada circunstancia, como nos relacionamos con nuestro entorno…, en definitiva, es el órgano que nos confiere nuestra personalidad, carácter, inteligencia… Todas nuestras vivencias y recuerdos, es decir, todo nuestro pasado, está almacenado en las conexiones sinápticas de nuestro cerebro.

La neurociencia ha logrado demostrar que podemos cambiar nuestro cerebro, y con él, las reacciones químicas que envía al cuerpo, únicamente pensando de distinta forma. Podemos hacer que nuestros pensamientos sean tan reales, que el cerebro cambia como si la situación ya fuera una realidad física.

Dicho lo cual, vemos que los pensamientos cobran gran importancia, pero ¿cómo los pensamientos pueden afectarnos físicamente?

Pensar produce reacciones bioquímicas en el cerebro, es decir, el cerebro envía al cuerpo mensajes a través de sustancias químicas. Y el cuerpo al recibir estos mensajes, responde activando una serie de reacciones, que coincidirán con lo que el cerebro está pensando.

Cada uno de los pensamientos que tenemos, las convicciones y emociones que sentimos, se traducen en forma de hormonas, neuropéptidos y neurotransmisores, y todos ellos se manifiestan en nuestra salud.

La epigenética nos demuestra que es posible modificar nuestro destino genético, activando unos genes y desactivando otros. Este hecho, se ha podido comprobar en numeroso estudios; uno de ellos se realizó en Japón, para descubrir el efecto del estado mental sobre las enfermedades. Los participantes de este estudio, eran personas con diabetes tipo 2; los dividieron en dos grupos, y les hicieron un análisis para conocer los niveles basales de azúcar de cada uno de ellos. Después del análisis, el grupo 1 estuvo durante una hora viendo una comedia, y el grupo 2 asistió a una pesada conferencia. Pasada esta hora, todos los participantes comieron, y después de comer se les volvió  a medir el nivel de azúcar. El resultado fue, que a los sujetos que había gozado de la comedia, los niveles de azúcar les habían subido la mitad que a los sujetos que había aguantado la tediosa conferencia. Y no sólo eso, sino que también se les examinó la secuencia genética, y descubrieron que se habían alterado 23 expresiones genéticas distintas al reírse con la comedia.

Estudios como este, revelan que nuestras emociones pueden activar unas secuencias genéticas, y desactivar otras.

Podemos decir, que todo cambio se inicia con un simple pensamiento, podemos crear al instante nuevas conexiones y circuitos neurológicos. El cerebro tiene la capacidad de renovarse y crear nuevos circuitos mediante los estímulos del entorno y nuestras intenciones conscientes.

Aquí es donde entra en juego el papel de la meditación; pero para poder entender bien el porqué de la meditación, explicaremos brevemente los diferentes estados de las ondas cerebrales, y cómo estos estados se relacionan con nuestro organismo. Existen los siguientes tipos de ondas cerebrales:

  • ondas Beta: las personas pasamos la mayor parte de nuestro tiempo en beta; el cerebro está procesando la información sensorial y creando un significado entre el mundo exterior y el interior.
  • ondas Alfa: las ondas cerebrales se vuelven más lentas, y nos relajamos. Nos preocupamos menos por el mundo exterior y empezamos a fijarnos en nuestro mundo interior.
  • Ondas Zeta: en los adultos estas ondas surgen cuando nos encontramos medio despiertos medio dormidos. En zeta es cuando más programable es nuestro cerebro.
  • Ondas Delta: para la mayoría de nosotros estas ondas representan el sueño profundo
  • Ondas Gama: son las ondas de frecuencia más rápida, y suelen asociarse a estados mentales elevados, como la felicidad o la compasión.

Como hemos mencionado, pasamos la mayor parte del tiempo funcionando en Beta. Y en Beta, encontramos 3 patrones de funcionamiento:

  • Beta rango bajo: se define como un estado de atención relajada e interesada, por ejemplo, cuando leemos un libro que nos gusta
  • Beta rango medio: estas ondas se generan cuando estamos concentrados en un continuo estímulo exterior; lo que vemos, lo que oímos, lo que saboreamos…
  • Beta rango alto: este rango de ondas se dan en situaciones estresantes. La mente está demasiado excitada y el cuerpo demasiado estimulado para funcionar bien.

Por desgracia, gran parte de la población funcionamos en Beta rango alto gran parte del tiempo. Somos ansiosos, impulsivos, sufrimos insomnio, competimos para ser los primeros… y con frecuencia sentimos ira, tristeza, inseguridad, frustración, miedo… Cuando este tipo de ondas duran demasiado tiempo, unas partes del cerebro dejan de coordinarse bien con otras, se envían mensajes químicos incoherentes y contradictorios al sistema nervioso y al resto de organismo. Vivir durante largos períodos en estado de estrés, provoca que el corazón trabaje demasiado, que la digestión se altere y que el sistema inmunitario se debilite, en definitiva, que seamos más propensos a enfermar.

La meditación nos ayudará a pasar de las ondas Beta a las ondas Alfa y Zeta. Al cerrar los ojos se reducen los estímulos del exterior, con lo cual el cerebro tiene menos cosas que analizar y en las que pensar, y se irá calmando. Cuando estamos en un estado atento, sereno y concentrados en nuestro interior, baja el volumen de los circuitos cerebrales, y se empiezan a emitir ondas alfa. Llegado este punto, si se sigue meditando se logrará llegar a las ondas Zeta, que resulta cuando el cuerpo está dormido y la mente despierta; es la forma más profunda de subconsciente. En ese momento se pueden cambiar de inmediato las asociaciones negativas por las positivas.

La meditación hace que el cuerpo-mente deje de estar anclado en el pasado, y nos libera de esas emociones recurrentes que hemos memorizado, y con las que nos encontramos a diario. El propósito de la meditación es cultivar estados mentales que nos proporcionen bienestar y tranquilidad, y eliminar los demás.

Igual que hemos dicho que un contínuo estado de estrés nos enferma, el hecho de que nuestro cerebro se calme y envíe nuevamente órdenes y señales coherentes, nos llevará a la regeneración; la enorme cantidad de energía que consumía nuestro organismo estando en estado de supervivencia, ahora se puede utilizar para la sanación, y el cuerpo empieza a curarse.

La práctica de la meditación tiene efectos  muy concretos en el organismo, que además han sido demostrados por la ciencia. Cada vez existen más estudios clínicos, en los que se mide la actividad cerebral a través de encefalogramas, que demuestran el efecto de la meditación en diferentes áreas del cerebro. Algunos de los efectos que produce la meditación son:

  • Potenciar la salud mental y física
  • Desarrollar la inteligencia emocional
  • Mejorar la memoria
  • Aliviar el estrés, la ansiedad y la depresión
  • Reducir la presión sanguínea
  • E incluso, aumentar la felicidad

Todos ellos son motivos más que suficientes para iniciarnos en la práctica meditativa, y así lograr una mejor calidad de vida. Y por experiencia propia, aunque en un inicio resulte extraño, incómodo e incluso inútil, os aconsejo no desistir en la práctica, puesto que con el tiempo, esta práctica se hará mucho más fácil, hará que os sintáis mejor y finamente la integraréis en vuestra rutina sin esfuerzo la meditación y sus beneficios

Hemos hablado de la meditación en general y de los efectos que provoca en nuestro organismo, pero podríamos seguir hablando de muchos otros aspectos, como pueden ser las pautas para iniciarse en la meditación, consejos para llevar a cabo una buena práctica meditativa, literatura relacionada con el tema, mantras… Así que, si estáis interesados en el tema hacérnoslo saber, y seguiremos escribiendo sobre ello.  

 

 

 

 

 

 

 

 

Un comentario

  1. muy interesante!!! me encanta el tema 🙂

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