Como interpretar etiquetas nutricionales – 3ª parte

Como interpretar etiquetas nutricionales – 3ª parte

Como ya comentamos en los posts anteriores, el tema del etiquetado y la composición nutricional de los alimentos da para mucho… en esta ocasión, lo que os queremos detallar es toda la información que se desprende de la lista de ingredientes.

Primeramente, hay que destacar, que el reglamento establece que los ingredientes deben figurar en orden decreciente de peso, incluidos los aditivos alimentarios; por lo tanto, el primer ingrediente de la lista será el de mayor peso del producto. Por lo tanto, cuidar que el primer ingrediente de la lista no sea azúcar, grasas hidrogenadas o harinas refinadas.

Dulce adicción

Que el azúcar crea adicción ya no es ningún secreto; mucha gente ya lee las etiquetas para evitar consumir un exceso de azúcar, el problema es, que no viene sólo en su forma “oficial”, el azúcar oculto puede llegar a ser el 80% de lo que contiene un alimento industrializado. El azúcar puede tener otros nombres, como son:

  • sacarosa
  • sucralosa
  • jugo de caña
  • miel de caña
  • edulcorante de maíz
  • miel de maíz, dextrosa
  • fructosa
  • concentrados de jugo de frutas
  • glucosa
  • miel
  • maltosa
  • melaza

Grasas hidrogenadas… No, gracias

A pesar de su origen vegetal, debido al tratamiento físico-químico que han sufrido, las grasas hidrogenadas se comportan en nuestro organismo como la grasa saturada, es decir, como “grasa mala”, hacen reducir el colesterol bueno y elevan el malo. Habría que reducir al mínimo  el consumo de productos en los que en los ingredientes viene “grasa vegetal”, “grasas hidrogenadas” o “grasas parcialmente hidrogenadas” y optar por los que especifican si usan aceite de girasol o de oliva.

¿Qué significan los números E?

La letra E seguida de un guión de la lista de ingredientes (ejemplo: E-330, E-300, E-481, etc), corresponden a aditivos utilizados en la elaboración de productos alimentarios. La letra E, indica que se trata de un aditivo de uso autorizado en la Unión Europea.

Los aditivos alimentarios son sustancias naturales o químicas que se añaden al producto, no por su valor nutritivo, sino con la finalidad de facilitar su conservación, mejorar su sabor, su color o incluso su apariencia.

Saber diferenciar los diferentes grupos de aditivos…

Serie Tipo de aditivo

desde E-100 hasta E-199 Colorantes

desde E-200 hasta E-299 Conservantes

desde E-300 hasta E-399 Antioxidantes

desde E-400 hasta E-499 Emulgentes, estabilizantes, espesantes

desde E-500 hasta E-599 Reguladores de acidez, antigrumos

desde E-600 hasta E-699 Potenciadores de sabor

desde E-900 hasta E-999 Varios (pudiendo ser edulcorantes o aditivos de recubrimiento, como es la cera de abeja)

Seguramente muchos de vosotros estaréis pensando… entendido, pero ¿cuáles de estos aditivos son inofensivos y cuáles pueden llegar a ser perjudiciales…? Pues bien, a continuación detallaremos los aditivos más comunes, puesto que mencionarlos todos es una auténtica locura.

Aditivos catalogados como inofensivos

E-300 o ácido ascórbico: pese a este extraño nombre, no es más que vitamina C. Se utiliza    para evitar que se oxiden los alimentos.

E-100 o curcumina: procede de la cúrcuma (especia de la que ya hemos hablado con anterioridad). Debido a su potente color amarillo-anaranjado, se utiliza como colorante natural.

E-140 o clorofilas: se obtiene de plantas como la ortiga, el césped o la alfalfa. Se utiliza como colorante natural.

E-160 o betacaroteno: Se obtiene mayoritariamente de las zanahorias. se utiliza como colorante natural.

E-200 o ácido sórbico: Se obtiene de forma natural de las bayas del árbol azarollo. Se utiliza como conservante, para prevenir hongos y levaduras.

E-270 o ácido láctico: se obtiene de forma natural por extracción de la lactosa o de forma sintética fermentando azúcar de caña. Se utiliza como conservante y acidulante.

E-322 o Lecitina: se obtiene por extracción de la soja, las pipas de calabaza o la yema del huevo. Se utiliza como emulsionante.

E-406 o Agar-agar: se obtiene por extracción de algas marinas. Se utiliza como gelificante y espesante natural.

E-967 o xilitol: Se trata de un edulcorante sintético que se obtiene por hidrólisis ácida del ‘azúcar xilosa’ presente en las fibras vegetales del abedul, mazorcas de maíz y cáscara de coco. Se utiliza como sustituto del azúcar porque no produce caries y tiene un índice glucémico muy bajo.

E-968 o eritritol: Se trata de un edulcorante natural o sintético. Se obtiene de manera natural por extracción de frutas o alimentos fermentados, y de forma sintética por fermentación de glucosas con levaduras.

Aditivos que deben consumirse con moderación…

E-150 o Caramelo: Grandes dosis pueden provocar problemas intestinales y disminuir la absorción de la vitamina B6.

E-251 o Nitrato de sodio: Conservante sintético. Los nitratos por sí mismos no son tóxicos, el peligro es su transformación en nitritos, hecho que sucede por los envases de plástico y por nuestro cuerpo al digerirlo, originando a su vez nitrosaminas, las cuales son potencialmente cancerígenas y destructoras de glóbulos rojos.

E-420 o Sorbitol: Edulcorante sintético. En dosis bajas puede provocar flatulencias, diarreas y agravar el síndrome del intestino irritable.

E-965 o Maltitol: Edulcorante sintético. En bajas dosis provoca flatulencias y fuertes diarreas.

Aditivos que deben evitarse…

E-102 o Tartrazina: Colorante sintético. En grandes dosis es un liberador de histamina y puede aumentar los síntomas de asma, y producir eczemas, urticaria e insomnio.

E-211 o Benzoato de sodio: Conservante sintético. En dosis bajas puede producir asma. Mezclado con vitamina C puede formar benceno, un hidrocarburo cancerígeno.

Incluso en pequeñas dosis puede ser letal para perros y gatos.

E-220 o Dióxido de azufre (sulfitos): Conservante sintético. Provoca irritaciones en el tubo digestivo y hace inactiva la vitamina B.

E-250 o Nitrito de Sodio: Conservante sintético. En grandes dosis puede reaccionar con la hemoglobina e impedir el transporte de oxígeno a la sangre.

E-284 o Ácido Bórico: Conservante sintético. Hay estudios que demuestran que un consumo elevado en un período de entre 5 y 10 años provoca cáncer de hígado. En EEUU está prohibido.

E-621 o Glutamato Monosódico: Potenciador del sabor sintético. Es neurotóxico, es capaz de dañar el sistema nervioso y de destruir las neuronas. Se trata de un aditivo muy utilizado en alimentos procesados, en snacks salados y en aderezos.

Como véis el mundo del etiquetado nutricional es muy amplio y complejo, pero lo suficientemente importante como para prestarle atención.

Un resumen fácil y rápido de todo esto sería, “Que el 85% de vuestra alimentación sea natural y como máximo el 15% restante de productos procesados”, así somos conocedores de gran parte de lo que consumimos, y evitamos ingerir tales cantidades de tóxico y elementos que dañan nuestra salud y sabotean nuestras dietas.

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